Vaya por delante que no soy ni médico ni profesional del deporte. Ahora bien, tengo ojos en la cara y sentido común, aunque muchos digan que éste es el menos común de los sentidos. Y también conozco bien las placenteras sensaciones físicas y psíquicas que me aporta salir a correr o practicar un deporte en equipo como el fútbol. Pues qué bien saber que la OMS recomienda la actividad física como elemento central para la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles.
La actividad física es, junto con la alimentación, los hábitos de vida saludable y el equilibrio mental-emocional, uno de los pilares de la buena salud y la prevención. Y la prevención está de moda.
Todo aquello relacionado con acciones cotidianas que podemos llevar a cabo para anticiparnos a la aparición enfermedades está en el orden del día. Mantener una buena salud bucal, ligada desde hace tiempo al desarrollo de enfermedades cardiovasculares a largo plazo; alimentarse de forma saludable; reducir el sedentarismo o, como nos acontece en este caso, la práctica habitual de ejercicio físico, son todo componentes importantes del cuidado preventivo de la salud.
MAXIMIZAR LOS EFECTOS
Es un hecho comprobado que la realización de un deporte de manera moderada nos aporta importantes beneficios a nuestra salud a nivel cardiovascular, circulatorio, respiratorio, endocrino, muscular, óseo o metabólico. Todo ello, bien sabemos, guarda relación directa con afecciones del corazón, diabetes, osteoporosis, dolor de espalda, hipertensión arterial u obesidad. Con respecto a la obesidad en concreto, la actividad física ayuda al cuerpo a utilizar calorías más eficientemente, lo que promueve la pérdida y mantenimiento del peso.
Ahora bien, en términos de salud, para maximizar los efectos del deporte y que éste sea del todo beneficioso, hay que tener en cuenta dos aspectos:
- Hay que tutelar la práctica deportiva a través de entrenadores que nos indiquen qué tipo de ejercicios van a ser los más adecuados para nosotros para lograr el objetivo determinado.
- Realizar un chequeo deportivo antes de comenzar con una actividad deportiva. Debería ser imprescindible por encima de los 45 años. Sin ir más lejos, con el running como deporte en auge también deberían generalizarse las revisiones médico-deportivas que incluyan analítica completa y, sobre todo, estudio cardiovascular y respiratorio, así como prueba de esfuerzo. Es tal la importancia de prevenir en este sentido que la Fundación Española del Corazón publicó recomendaciones para llevar a cabo este deporte.
NO HAY QUE MACHACARSE
Pero no hace falta machacar el cuerpo ni apuntarse a un gimnasio para obtener grandes beneficios de la actividad física. Un trabajo publicado en Neuroscience constató con imágenes los beneficios de una actividad tan simple como el paseo. Al parecer, después de un ejercicio moderado de 20 minutos, las funciones cognitivas y el rendimiento académico mejoran. Los voluntarios, todos ellos estudiantes, mostraron un aumento en la capacidad de atención, en la velocidad de procesamiento y en los resultados de las pruebas.
Esta misma activación del cerebro también la pudieron comprobar los mismos científicos en 2003 con sujetos de más edad. Los individuos fueron sometidos a pequeñas pruebas de ejercicio físico, a través de las cuales mejoraron los niveles de atención. Los resultados se publicaron en la revista International journal of psychophysiology.
Y lo mejor de todo: pasear es una actividad barata, puesto que no hace falta que te apuntes a un gimnasio ni que te compres el equipo deportivo más caro de la tienda, y accesible, ya que puede realizarse en cualquier espacio.
Otra manera de incorporar la actividad física a nuestra rutina sin tener que machacarnos es llevar acabo unos sencillos cambios en el estilo de vida. Por ejemplo, en el trabajo, subir y bajar escaleras en lugar de tomar el ascensor, agregar una caminata a la hora de comer, ir a comprar caminando o estacionar lejos de donde vamos adrede, o bajarnos en una parada antes de la habitual si viajamos en bus o en metro.
Salud entre líneas Behind the scene