martes , 22 enero 2019
Cómo leer etiquetas de los alimentos para que no te engañen

Cómo leer etiquetas de los alimentos para que no te engañen

¿Acostumbras a leer las etiquetas de los alimentos que compras? Si no es así, ¿sabes realmente lo que comes? Si eres de los que no lee las etiquetas, deberías. La etiqueta de los alimentos nos aporta importante información de lo que estamos a punto de introducir en nuestro organismo. Ya sea para bien o para mal, es una información que nos ayudará a conocer realmente lo que lleva el alimento en cuestión y decidir si lo consumimos o no.

Leer las etiquetas es una herramienta de gran ayuda para llevar una dieta saludable, ya que nos permite conocer todos los ingredientes presentes y en qué cantidades. Además, en muchas ocasiones los mensajes que aparecen en los envases pueden llevar a confusión y la información de las etiquetas, a priori, no. A día de hoy, ser consumidores informados es una ventaja.

¿QUÉ APARECE EN LAS ETIQUETAS?

Fecha de caducidad o de consumo preferente

La fecha de caducidad es la fecha límite apta de consumo. Suele aparecer en productos de vida útil corta como por ejemplo el pescado fresco o la carne. En el resto de productos aparece el mensaje de “Consumir preferentemente antes del…”, fecha a partir de la cual los atributos de sabor o textura pueden haber desaparecido, pero no provocará infección.

Lista de ingredientes

Los ingredientes es la parte más importante a leer y entender. Pueden aparecer al principio o al final de la etiqueta. Se presenta un listado de todos los ingredientes que contiene el producto de mayor a menor presencia. Por tanto, los que aparezcan al principio de la lista son los más abundantes. Este apunte es muy importante. Por ejemplo, si nos fijamos en unas galletas de avena y chía, lee la etiqueta y asegúrate de que la cantidad de avena y de chía es representativa, si los ves los últimos en la lista de ingredientes, ¡malo! Compra otras.

Tamaño

Indica el tamaño (en gramos o milímetros generalmente) del producto y es un dato que define el fabricante. Además del tamaño total del envase, suele venir especificado el tamaño de cada porción. ¡Ojo con esto! Muchas veces vienen las calorías, grasas, proteínas… definidas por porción, no del total. Imaginaros una caja de galletas de 200 gr con 10 porciones de 20 gr. Debemos fijarnos si la cantidad de calorías, grasas, etc. es por porción (solo 20 gr) o del total (200gr). Si la información nutricional es por porción y me como toda la caja de galletas, estaré comiendo 10 veces lo que sale en la etiqueta. Prestad atención en este punto, es importante.

Valor energético (calorías)

Suele ser el apartado que mira la gran mayoría. Sin embargo, no es la parte que más información aporta. ¿Conoces las calorías vacías? Son calorías que no aportan nutrientes que nuestro cuerpo pueda utilizar y beneficiarse. Pueden tener las mismas calorías un plátano que una bolsa de ganchitos. Sin embargo, una aporta nutrientes y la otra calorías vacías: solo grasas y azúcares. Las calorías no son tan importantes, lo más importante son los nutrientes que forman parte de estas calorías.

Azúcares

En las etiquetas aparece la denominación “azúcares”, pero no todos los azúcares presentes en el producto o alimento aparecen bajo este nombre. Los azúcares están escondidos bajo estas nomenclaturas: glucosa fructosa, galactosa, sacarosa, lactosa, maltosa, isomaltosa, lacitol, manitol, malitol, sorbitol, xylitol, eritritol.

Cantidad Diaria Recomendada (CDR)

Indica la cantidad (generalmente %) de un determinado nutriente que una persona sana debería ingerir cada día. Este cálculo está hecho para una dieta estándar de 2000 kcal, lo que los valores de la CDR son muy generales. También tenerlo en cuenta si tu estado de salud precisa de aportes o dosis extras de nutrientes.

Aditivos

Las etiquetas sirven también para conocer como de procesado está un producto. Los aditivos se distinguen porque aparecen con una E seguida de un número. Este número nos indica si el aditivo es un colorante (serie de 100), un conservante (serie de 200), un antioxidante (serie 300), un espesante (serie de 400), un regulador de la acidez (serie de 500) o un potenciador de sabor (serie de 600).

Sobre Natàlia Gimferrer

Experta en Salud, Natàlia es enfermera, nutricionista, tecnóloga de alimentos y certificada como health coach por el Institute for Integrative Nutrition (Universidad de New York, USA).

Más artículos

Diferencias entre la leche convencional y la ecológica

Diferencias científicas entre la leche convencional y la ecológica

Los productos ecológicos siguen estando en pleno debate sobre sus existentes, o no, superpoderes. Nuevas …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pincha el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Simple Share Buttons