El estrés, el trabajo y las muchas cosas que requieren nuestra atención a diario crean tensión en el cuerpo. Esta tensión prolongada puede dar lugar a dolores crónicos, inflamación y hasta estreñimiento. En muchas ocasiones, se tiende a compensar el estrés consumiendo alcohol, azúcar o alimentos procesados que solo sirven para amortiguar el malestar y anestesiar el cuerpo.
El ejercicio físico es quizá la mejor manera de liberar la tensión física acumulada. El desarrollo de un programa regular de ejercicios que se adapte a tu tipo particular de cuerpo y tu estilo de vida puede aportarte muchos beneficios. El reto es encontrar el tipo de ejercicio que más te guste y, luego, integrarlo a tu vida. Para ello, hoy te traemos algunos consejos que pueden ayudarte a escoger el mejor deporte para ti.
#1. ¿QUÉ TE GUSTABA HACER CUANDO ERAS NIÑO O NIÑA?
¿Bailabas, montabas en bicicleta o ibas de excursión? Resulta esencial recordar lo que hacías cuando eras pequeñ@ porqué entonces pasabas largas horas haciéndolo y disfrutándolo. Es una buena herramienta que te ayudará a implementar una nueva rutina de ejercicio.
#2. ESCUCHA TU CUERPO
Debes saber que el movimiento es muy parecido a la comida. Una vez que entiendas cómo los diferentes tipos de movimiento nutren tu cuerpo de diferentes maneras, puedes crear un menú de actividades que te ayuden a mantenerte en equilibrio.
- ¿Te sientes débil y/o fuera de juego? Intenta un ejercicio vigoroso para que te sientas estable y con mucha energía, algo como kickboxing o correr.
- ¿Te sientes rígido y/o tenso? Prueba con un ejercicio suave para aumentar la ligereza de tu cuerpo y tu flexibilidad, algo como la natación o el yoga.

#3. ¿CUÁL ES TU TIPO DE PERSONALIDAD?
- Si eres una persona tranquila que te gusta pasar tiempo a solas, considera la compra de una bicicleta estática o una elíptica, o bien un conjunto de pesas o un TRX de mano para que puedas moverte dentro de la comodidad de tu hogar.
- Si te gusta estar con más personas, puedes probar con los deportes de equipo como el fútbol, el basquet o el voleibol, que además tienen la ventaja adicional de la interacción humana y una divertida competencia.
- También puedes encontrar una mezcla de los dos y apostar por una clase en grupo de pilates, karate o baile.
#4. ¿CUÁNDO TE SIENTES CON MÁS ENERGÍA?
Así como algunas personas están más activas por la mañana, otras lo están por la noche. Algunas personas prefieren hacer ejercicio a primera hora de la mañana, mientras que otras prefieren hacer ejercicio durante el resto del día. No hay nada correcto o incorrecto en esto, simplemente es cuestión de preferencia personal.
#5. PIENSA EN TU COMODIDAD
Busca un gimnasio o un estudio de yoga-pilates cerca de tu casa o de camino a tu trabajo. Es importante encontrar un lugar que te sea conveniente y donde el ambiente sea agradable, cómodo y acogedor. Esto aumentará tus posibilidades de ir regularmente.
Y recuerda, la actividad física puede tener formas simples y modestas. Por ejemplo, puedes bajarte del metro o del autobús una parada antes y caminar hasta tu destino. También puedes escoger las escaleras en lugar del ascensor, o incluso puedes llevar de paseo a tu perro o ir con tus hijos al parque. Una caminata de 30 minutos cada día puede ser todo lo que necesitas para mantenerte en forma.
Experimenta y encuentra una rutina de la cual puedas nutrirte todos los días.
Salud entre líneas Behind the scene