lunes , 12 noviembre 2018
El 80% del cáncer de piel se produce antes de los 18 años

El 80% del cáncer de piel se produce antes de los 18 años

Exponer nuestro cuerpo al sol ahora que llega el verano es sinónimo de relajación, bienestar y felicidad. Nos gusta vernos morenos y el contacto con el sol es beneficioso, pero…

El sol tiene innumerables beneficios: fortalece los huesos y el sistema inmunitario, así como mejora el aspecto de la piel y disminuye la presión arterial, entre muchos otros. Sin embargo, no debemos olvidar que el bronceado es una reacción de la piel a la agresión de un factor externo, en este caso, el sol. La piel cambia de color porque empieza a fabricar más melanina, sustancia que sirve como defensa del propio cuerpo. El cuerpo responde al sol como un agente agresivo. Así pues, unos malos hábitos de sol podrían desencadenar  consecuencias fatales para nuestro cuerpo. Según informa el Servicio de Dermatología del Hospital Son Espases de Palma de Mallorca (España), la mayor parte del cáncer de piel se debe a hábitos de exposición inadecuados durante nuestra infancia y adolescencia.

El cáncer de piel se encuentra entre los tumores más prevalentes en la población general de España. En concreto, es el séptimo tumor más frecuente por detrás del de próstata, mama, intestino grueso, vejiga, útero y pulmón. Y las cifras van en aumento, lo que constata que a pesar de las campañas anuales para prevención, diagnóstico precoz y tratamiento del cáncer de piel, los hábitos con el sol aún distan de ser los correctos en gran parte de la población.

Además, el cáncer de piel puede afectar a cualquier persona de cualquier edad, aunque es más común en personas mayores de 50 años o personas sometidas a una prolongada exposición al sol.

LA PIEL TIENE MEMORIA

Una frase tan famosa como cierta: la mayoría de los casos de melanoma que aparecen a día de hoy provienen de malos hábitos en los niños y jóvenes de hace más de 20 años. La piel tiene memoria, por lo que es fundamental evitar las quemaduras. Las estadísticas informan que una de cada cuatro personas se quema la piel siempre o a veces en lo que dura toda la temporada estival de exposición al sol. Este porcentaje aumenta cuando se delimita la edad al tramo de 16 a 24 años (38%).

Además de la irritación en la piel y el cambio de color que produce en nuestro cuerpo, el sol es responsable de anomalías invisibles en las células, que son acumulativas y que inducen la aparición de pecas, arrugas y cáncer cutáneo, duplicando así el riesgo de melanoma en el adulto.

Es, por tanto, fundamental la educación y la protección de la piel durante la infancia y la adolescencia, e inculcar unos hábitos de protección adecuados desde pequeños para que puedan continuarlos a lo largo de su vida.

Según los datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), aún existen costumbres nada beneficiosas para nuestro organismo:

  • A pesar de ser conscientes que se debe evitar el tramo horario entre las 12 y las 16 horas para la exposición solar, esta misma franja horaria es la más concurrida sobretodo en vacaciones, un 42,6%.
  • Sólo el 42.2% de las personas se aplica crema de protección solar mientras realiza actividades al aire libre en verano. Un 20% no utiliza ninguna protección.

PROTEGER Y EDUCAR A LOS NIÑOS

Se trata de saber proteger debidamente nuestra piel y tomar consciencia. No hace falta dejar de tener contacto con el sol ya que, al fin y al cabo, es necesario y nos ayuda a combatir estados de tristeza y depresión. El sol es necesario pero debe tomarse con precaución, y los niños, más. Por una parte, por su sensibilidad más elevada a los rayos ultravioletas y las consecuencias de las quemaduras a largo plazo. Por otro lado, para incidir en una educación “solar”.

Aquí tenéis algunos consejos:

  • Tener especial atención con los niños de piel clara y los pelirrojos.
  • Untar la crema solar 30 minutos antes de la exposición.
  • No olvidar la crema antes de realizar actividades como salir a caminar, jugar en el exterior, excursiones
  • El patio del recreo suele ser el gran olvidado. El 38% de los padres cree que la radiación que recibe su hijo no es alta y el 35,8% de los niños no utiliza ningún tipo de protección solar en este entorno. Aplícala siempre.
  • A partir de los 10 años se tiende a reducir las medidas de protección como el uso de gorra/visera, ropa y sombrilla. No dejes de usarlas.
  • Utilizar factor de protección solar elevado. El 72% utiliza el mismo factor de protección en niños que el resto de la familia, y se aplican la crema protectora cada 4 o 5 horas.
  • Repetir la aplicación de crema solar cada hora, sobre todo en las horas punta (12h-16h).

Sobre Natàlia Gimferrer

Experta en Salud, Natàlia es enfermera, nutricionista, tecnóloga de alimentos y certificada como health coach por el Institute for Integrative Nutrition (Universidad de New York, USA).

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