Según un reciente estudio realizado por DKV y la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, sólo 3 de cada 100 españoles alcanzan niveles adecuados de vida saludable. El problema, pero, recae en que el 27% de la población cree que lleva una vida saludable cuando sólo lo hace este pequeño porcentaje. No debemos engañarnos, llevar una vida saludable implica muchas variantes y no siempre las llevamos a cabo. Veamos las más destacadas.
REALIZA EJERCICIO FÍSICO A DIARIO
Son necesarios 30 minutos al día para ejercitar tus músculos y tu corazón. Es primordial realizar ejercicio físico para:
- Mejorar tu forma física y tu resistencia
- Regular tu tensión arterial
- Mejorar la resistencia a la insulina
- Aumentar el tono muscular
- Mejorar la flexibilidad
- Aumentar la autoestima
- Mejorar la autoimagen
- Rebajar la tensión y el estrés
- Mejorar el estado de relajación
En definitiva, todos estos aspectos no hacen más que incrementar el bienestar general. Como ves, no faltan razones para añadir a tu día unos minutos de actividad física. Si no encuentras 30 minutos con 15 ya está bien para empezar, aunque sea marcha estática en el salón de tu casa, todo vale. ¡La cuestión es moverse!
COME FRUTAS, VERDURAS Y HORTALIZAS
Nunca deben faltar, en tu despensa, ni la fruta, ni las verduras ni las hortalizas. Cómelas en cada comida, crudas o cocinadas, puesto que no podemos estar ni un solo día sin comer este tipo de alimentos. Son fuente de vitaminas, minerales, fibra y enzimas, nutrientes esenciales para el desarrollo de nuestro organismo, y ayudan a repararlo del desgaste del día a día.
BEBE AGUA Y LIMITA EL ALCOHOL
Bebe mucha agua, mínimo 1,5 litros al día si es invierno y hasta 2 litros al día en épocas de más calor. Tu cuerpo necesita limpiarse por dentro. Limita el alcohol; consúmelo sólo el fin de semana si quieres, pero no olvides que el alcohol son calorías bebidas y que engorda bastante. Una copa de vino no hace daño, al contrario, es antioxidante, pero el problema es el alcohol.
COCINA EN CASA
Aprende a cocinar y, por lo tanto, limita las comidas fuera de casa. Si no sabes cocinar te será mas fácil consumir alimentos procesados o salir a comer fuera. La clave es aprender a cocinar de manera sencilla, ya que una comida sana no precisa de grandes trucos culinarios, es apta para el más torpe delante del fogón.
PLANIFICA TU LISTA DE LA COMPRA
Resulta esencial tener la despensa de nuestra casa en condiciones saludables. Retira aquellos alimentos procesados y cambia tu rutina de compra. Elimina los alimentos preparados, compra materia prima saludable y de proximidad. Tómate tiempo para comprar: es tu salud la que está en juego.
MANTENTE EN TU PESO
Una de las razones por las cuales las personas creen que son saludables y no es así es debido a su peso. Casi el 50% de la población española sufre sobrepeso. Son datos alarmantes y que muchas veces se pasan por alto. El sobrepeso es un factor de riesgo para la salud y apenas se presta atención si no es muy alarmante. Unos ‘quilitos’ de más no hacen daño a nadie, pero bueno, hay que tener cuidado.
DUERME BIEN
Una noche de sueño reparador es sinónimo de salud y bienestar. Cuando dormimos bien mejora nuestra habilidad de aprendizaje, reponemos energía para el día siguiente, reforzamos nuestro sistema inmunitario y evitamos engordar. Por contra, un descanso insuficiente puede conduce a un estado de estrés, un aumento del metabolismo que se traduce a un aumento de peso, una falta de energía al día siguiente y una falta de concentración, creatividad y rendimiento. Es recomendable dormir de 6 a 8 horas diarias.
CULTIVA TU MENTE
Cuando hablamos de salud no nos limitamos a salud física. Una buena salud emocional resulta imprescindible para lograr la salud física. Meditar unos minutos al día aporta grandes beneficios al organismo. Es tan simple como dedicar 5 minutos y ya verás como los resultados te sorprenderán. Es la manera mas rápida de rebajar el estrés, aumentar la autoestima y la confianza en uno mismo, mantenerse joven, aumentar el optimismo, aprender a ver las posas de manera positiva, mejorar las conexiones neuronales, enfocar mejor tus decisiones, etc. En definitiva, eres más feliz.
DEDÍCATE A LO QUE TE GUSTA
Trabaja de aquello que te haga sentir bien y feliz. Valora tu vida laboral, puesto que al fin y al cabo pasamos un tercio de nuestra vida en el trabajo. Sal de tu zona de confort: ¿qué es lo que harías sin cobrar? ¡Esto es a lo que deberías dedicar! ¡Pero cobrando! Y si no te es posible, al menos dedica tu tiempo libre a aquello que te haga feliz. Piensa en ti.
RELACIÓNATE
Amigos, pareja, familia, conocidos… ¡Rodéate de gente! Somos seres sociales, aprendemos de las personas y éstas nos ayudan a identificarnos con ellos y a construir nuestra identidad. Nos proporcionan diversión y entretenimiento. Las relaciones sociales contribuyen al desarrollo y al bienestar individual de cada uno de nosotros. Eso sí, las relaciones deben ser positivas. Aleja todas aquellas personas que te transitan mala sensación.
Imagen de imagerymajestic. Publicada el 12 de enero de 2012 – Stock photo – Imagen ID: 10068589
Salud entre líneas Behind the scene