Viernes , 18 Agosto 2017
La leche de hoy ya no es la que era

La leche de hoy ya no es la que era

La leche que consumimos hoy en día poco tiene que ver con la que consumían nuestros abuelos. Hoy, la leche debe pasar por la industria alimentaria antes de poder consumirla (en la mayoría de los casos). La industria lechera procesa la leche para mejorar su vida útil y su calidad, pero a la vez acaba produciendo un alimento diferente al original. Más seguro, mas enriquecido, pero diferente. Lo mismo pasa con el trato que reciben las vacas lecheras, ya que ahora se medican y se mantienen productivas de manera muy distinta a como se hacía antes.

Por lo tanto, cambiemos el paradigma: nuestros abuelos bebían leche y no enfermaban, pero es que ni son los mismos tiempos, ni es la misma leche. Prueba y experimenta, verás la diferencia en tu cuerpo.

LA LECHE, ¿BUENA O MALA?

La leche es un alimento que lleva asociado mucha polémica, somos el único animal que sigue bebiendo leche después de amamantarnos. ¿Es necesario seguir bebiendo leche? Hay opiniones diversas y todas ellas con fundamento científico. Sin embargo, se sigue pensando que la leche es un alimento imprescindible para el ser humano, que es la mejor fuente de calcio y que se necesita para crecer y para evitar problemas óseos en la edad adulta. Y no es del todo cierto, puesto que existen otros alimentos con la misma función, que son excelentes fuentes de calcio y que el organismo asimila mucho mejor.

El ser humano digiere la leche gracias a la acción de una enzima llamada lactasa. A partir de los tres años se deja de producir esta enzima de forma gradual, por lo que la lógica dice que también debería dejarse de consumir leche. Así está diseñado el cuerpo. El consumo de leche continuado obliga al sistema digestivo a realizar un esfuerzo exagerado para poder digerirla, lo que se traduce en menos energía, malestar, cansancio, alteraciones hormonales, inflamaciones y un largo etcétera que en muchas ocasiones puede ser asintomático.

MÁS INFORMES QUE DELATAN A LA LECHE

Bien es sabido por todos que lo que se come deja huella en la piel. Detrás de una piel luminosa se esconde una buena alimentación y un buen estilo de vida, y sí, también una buena genética. Sin embargo, son varios los estudios que no sitúan a la leche en un pedestal. El último llega de la revista estadounidense Journal of the American Academy of Dermatology (JAAD), que afirma que hay una relación entre la cantidad de leche que bebemos y la cantidad de granitos o acné.

En el estudio se observó el consumo de productos lácteos entre adolescentes que tenían acné y que no padecían el problema. Los participantes siguieron unas normas de consumo de leche de modo que algunos bebían a diario un tipo u otro y otros no bebían. ¿Cuál fue la sorpresa? El estudio dio dos resultados diferentes. Por un lado, se mostró que aquellos adolescentes que consumían leche semidesnatada o desnatada tenían mas cantidad de acné que aquellos que consumían leche entera. Por otro lado, también se apreció que en el grupo que abandonó el consumo de leche la incidencia de acné fue muy menor.

Según informa el Dr Fenton, experto en la materia, “la leche contiene hormonas como el estrógeno, lo que puede afectar a la persona que la consume. Además, se ha demostrado que estimula la testosterona y otras hormonas, y puede dar la señal en el cuerpo de activar reacciones inflamatorias”. Pero, ¿porqué la leche baja en grasa puede afectar más? Según los expertos esto puede ser debido a la metabolización de la grasa a la que someten a la leche semidesnatada o desnatada, aunque aún no pueden dar una información mas concreta. La conclusión según los investigadores es clara: la leche es un factor que afecta a la aparición del acné, ya que interfiere en el sistema hormonal, entre otros.

OTRAS FUENTES DE CALCIO ALTERNATIVAS

  • Vegetales de hoja verde
  • Frutos secos
  • Higos secos, dátiles, uvas y ciruelas pasas
  • Avena, quinoa, arroz integral
  • Leches vegetales (almendras y arroz)
  • Legumbres
  • Sardinas, salmón y pescados grasos
  • Algas
  • Semillas de sésamo

Sobre Natàlia Gimferrer

Experta en Salud, Natàlia es enfermera, nutricionista, tecnóloga de alimentos y certificada como health coach por el Institute for Integrative Nutrition (Universidad de New York, USA).

Más artículos

Oler la comida podría engordarte

Oler la comida podría engordarte

La famosa frase “yo engordo sólo con oler la comida” podría ser cierta y tener, …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pincha el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Simple Share Buttons

¡SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER!

Recibe una vez a la semana la recopilación de nuestros artículos

x